• ¿Vas a pintar tu casa? STOP. Antes de escoger el color de la pintura para la pared que te acompañará durante años toma nota de los errores más habituales que se cometen al tomar esta importante decisión. ¡Elige bien tu color!

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    Pintar de oscuro una estancia con mucha luz natural 

    Error. Aunque las habitaciones luminosas puedan permitirse el uso de tonos oscuros, los más claros serán los que mejor van a reflejar la luz natural, dando al espacio mayor claridad y amplitud visual. Elige esos colores intensos en espacios menos luminosos y de reducidas dimensiones.

    Como tiene poca luz, pinto de blanco

    La orientación también influye en cómo sentará un color en una estancia. Una habitación con pocas horas de sol directo resultará fría pintada de blanco, el color en apariencia más luminoso. En este caso, decántate por un tono más cálido, como un crudo o crema.

    La pintura mate es la más práctica

    Las pinturas mates disimulan muy bien los defectos de la pared y son más depuradas, pero también resultan más difíciles de limpiar. Por su parte, las superficies satinadas o brillantes reflejan la luz y amplían visualmente el espacio.

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    No tener en cuenta el mobiliario

    Si los muebles tienen color o son de madera oscura, opta por colores suaves en las paredes, que no compitan con ellos. Por el contrario, si se trata de un mobiliario neutro, de madera clara o blanco, opta por un tono destacado en las paredes: dará mayor personalidad.

    Pintar de blanco no es pintar

    Para algunos, elegir el blanco no es pintar. En su lugar puedes usar muchos otros tonos claros que también reflejan la luz pero no son tan fríos, como el marfil, el beige, hueso, vainilla claro… Es un tono fundamental en los ambientes nórdicos, en los clásicos y en los rústicos, ya que el blanco aporta un fondo neutro, permitiendo destacar al mobiliario.

    No hacer uso de la pintura virtual

    La tecnología de realidad aumentada permite “pintar” las paredes y ver el resultado en tiempo real, visualizando los colores en el teléfono móvil o en la tableta, y cambiándolos hasta dar con el que nos gusta. Normalmente, estas herramientas virtuales son gratuitas y te van a permitir compartir capturas de los ambientes, para pedir una segunda opinión.

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    Pero ojo…

    Los colores digitales no siempre se ajustan cien por cien a la realidad: Busca el color elegido en una pantonera. En los establecimientos especializados, te facilitarán muestras para probarlas sobre el terreno.

    El color del muestrario queda diferente en tu pared

    Los colores suelen parecer más oscuros en la pared que en las muestras, así que elige un tono ligeramente más claro del que te gusta. Lo mejor es probarlos para que no queden dudas. Encarga dos o tres muestras pequeñas de los tonos que te gusten y aplícalas cerca de las ventanas y en las esquinas. Déjalas secar y contémplalas en diferentes momentos del día para tomar la decisión.

    No usar un sistema tintométrico

    Estos avances y gracias al código de referencia, te permitirán reproducir el color exacto, por si nos quedáramos cortos de pintura, o si hay que hacer reparaciones en el futuro. No cedas a la tentación de modificar ‘a mano’ el color o sobre la marcha, ni tampoco aclararlo: evitarás diferencias de tonos. Más adelante te explicamos en qué consiste este sistema.

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